En Liber Tad: las memorias de Forti en un libro

Dos años de conversaciones con el recientemente fallecido teatrista y sindicalista Liber Forti fueron grabadas y editadas por Gisela Derpic, que el pasado miércoles presentó en La Paz el libro En Liber Tad, editado por El Cuervo.

“Ha sido una de las personas más integras que conocí. Había una absoluta coherencia identitaria entre lo que sentía, pensaba, decía y hacía. Nunca encontré espacios de contradicción entre sus postulados morales”, señaló la abogada potosina que fue la pareja del famoso anarco teatrista en los últimos tres años. Derpic ha compuesto un libro especial para todos aquellos que quieren acercarse a la vida y obra de este gran personaje que asumió la bolivianidad después de llevar -con gran compromiso- el teatro a las minas.

Derpic vivió en Potosí hasta hace cuatro años, fue docente universitaria y hasta ejerció de prefecta de la Villa Imperial. Por cuestiones de salud se fue a vivir a Tarija, para luego conocer a Liber Forti en Cochabamba. “El afán artístico de mi hijo menor fue el motivo que hizo que conozca a Liber hace tres años”, señaló.  “Se comprenderá que un hombre de 93 años encontraba en las manillas del reloj a un enemigo. El tiempo se le iba y él tenía proyectos pero estaba absolutamente solo. Me acoplé a esa maravillosa vida y así comenzó una tramo de mi propia existencia que me ha enriquecido como persona. Me siento beneficiada de esta circunstancia y me entusiasmé con la idea de compartir lo que yo he podido recibir en estos años. Me siento feliz de que mi presencia haya servido para que Liber en este tramo final definitivo de su vida haya estado mas acompañado se haya sentido querido”.

Conocido por su humildad, Forti no era muy afecto a dar entrevistas, pero Derpic logró convencerlo y, junto a él, desde octubre del 2014, se comenzó la redacción. Además de acopiar una importante cantidad de información, también se hizo el ordenamiento de su documentación y archivos personales.

“Yo le dije, aunque no me autorices a hacerlo, yo por mi cuenta lo voy a hacer, dejando constancia de que publico pese a que tú no quieres”, señaló Derpic. “Para qué quieres escribir”, refuto Forti a lo que la abogada potosina respondió:

 

“Quiero demostrarle a la gente que, aunque en el mundo haya un contexto de dinero, ambición, de búsqueda de fama y poder, es perfectamente posible ser una persona libre de todas esas ataduras, y así Liber usó la libertad para emprender caminos fraternos, solidarios con otros seres humanos”, indicó Derpic.

Sobre el libro

La ahora autora de las memorias de Liber Forti dijo que la forma en que ordenó el libro partió de la idea de la dificultad de hacer una reconstrucción cronológica exacta “porque no se puede olvidar de que se trata de las memorias de un nonagenario narradas por él mismo”. Por esto se construyó la estructura del libro a partir de ciertos ámbitos como:

La vida familiar: “Nace en Argentina donde se queda hasta que abandona la casa familiar y se marcha para comenzar su experiencia solo”. Recordemos que el padre de Forti es un anarquista muy conocido en Tucumán.

Teatro: “En esta parte se refleja lo que él hizo en ese ámbito desde sus 14 años hasta que se fue el 11 de marzo pasado. El teatro ha sido la constante más importante de su vida”.

Anarcosindicalismo: “Comenzó con su temprana adolescente, comenzó a contribuir en la lucha de sindicatos en Tucumán hasta que 1986 que se retira de la COB, aunque no deja de preocuparse colaborar apoyar al movimiento sindical boliviano”. Entre las preocupaciones de los últimos años de Forti se encuentra la niñez. El anarcosindicalista tenía una fe pura y contundente de que la única manera de salvar a la humanidad era interviniendo en la educación infanto juvenil con el arte, específicamente en el teatro. Para él, la formación integral de la persona era de vital importancia.

Libertad: “En la que incorporamos por un lado todas su actividades que lo llevaron a moverse de un lugar a otro -conociendo personas y haciendo cosas-, queriendo a las personas y haciéndose querer”.

El amor: “Liber era un predicador de la ternura, del amor, la solidaridad. Sin duda alguna, dentro de ese espectro está también el amor su pareja, el amor por la mujer”.

Quizás algo grato para todas las personas que conocían y apreciaban a Liber Forti y su trabajo sea saber que el último año de su vida se abocó íntegramente a editar y conversar sobre sus memorias. Memorias que pasean por la historia sindical boliviana, por el teatro del pueblo en las minas y por la convicción en la construcción de una visión anarquista de la vida a través del amor y la humanidad.

María José Ferrel Solar / ANF