Jaime

Alex Aillón Valverde Cuando comencé a recordar algunos momentos para escribir esta despedida, el primero que me vino a la mente fue la vez que, en Cochabamba, luego de una larga noche de guitarras, singanis y trancapechos, el Darío Antezana (hijo de Gíldaro, amante de las peleas de gallos) nos llevó a una riña emplumada, […]

Leer completo