Sobre la música y la sobrevivencia: sobrevivir con la música

Durante todo este tiempo escribiendo para La Lengua Popular conocí muchos proyectos de música; todos enfocados a ya tocar sus canciones. Conocerlos reafirmo con tanta fuerza la pasión que tengo por escuchar música. Un amigo que murió hace tiempo, decía que no era posible sostener un momento de la vida sin la pretensión de querer poner una melodía a lo que sucede. Porque lo que pasa es que nos vamos sucediendo en el tiempo, hasta cuando toca el punto final de las noches y los días. Me sucedo en eventos felices y me sucedo en la agonía de momentos tristes. El suceder del tiempo solamente es posible desde esa arquitectura de sonidos que logran edificar una memoria a la que inevitablemente nuestra pretensión de sentirnos vivos nos conducen una y otra vez.

La lengua de este número tiene la intención de escribir sobre otra perspectiva de la música. Sobre el que diseña su formación para poder compartir a través de la enseñanza esa pasión de permitirse sucederse en el tiempo. Durante todo este tiempo de cuarentena ante una obvio ay vergonzosa realidad que primo la pólvora, el castigo y el insulto antes que el dialogo y que el acercamiento a la calidez de habitar la tensión de esto que llamamos tierra. Eso llevó a la desaparición de hasta el más mínimo intento de gestión cultural, algo que debe decir mucho de cómo somos y qué esperamos o incluso preferimos como prioridades de la sociedad.

Pero en ese escenario lamentable. La pasión por encontrar o posibilitar caminos diferentes, esos que nos pueden conducir a una sucesión más amable del tiempo, me topé con el proyecto de un maestro y también ahora un amigo. Amadeo Vargas un guitarrista el cual no es necesario extenderse en explicaciones sobre su talento y basta escucharlo unos segundos para darse cuenta de la genialidad que uno está presenciando. Vargas tiene un proyecto virtual de clases, que no solo está enfocado en dar clases, sino en invadirte desde el primer momento con la pasión que lo caracteriza y principalmente con el manejo de estrategias y estéticas que tiene en su sitio web. Cabe rescatar que hay una dedicación en la creación de la experiencia que no simplemente pasa por una herramienta de comunicación (meet, zoom, etc.) sino que hay un fino trabajo en crear “el aula” donde la inspiración para uno mismo diseñar esa sucesión en el tiempo desde el aprendizaje de un instrumento, se convierte en una experiencia enriquecedora y saludable para toda la sobreinformación e histeria en la que últimamente vivimos.

Amadeo conversó con la lengua popular para contarnos sobre el proyecto que tiene.

 

¿Cuál es tu formación en la música?

Comencé mis estudios musicales a la edad de 15 años. A los 16 años pase mis primeras clases particulares de Jazz y Blues con Mirko Sánchez.

Tuve una formación en guitarra clásica y también estudié Jazz en Buenos Aires, pasando clases particulares con músicos de talla internacional como Marcelo Gutfraind y Carlos Lastra.

¿Cuál es la propuesta del programa de música?

“Amadeo Vargas – Clases de Música” es una Escuela Virtual que ofrece un esquema educativo a jóvenes y adolescentes de todo el país, orientando el proceso formativo hacia la consolidación de una identidad musical propia a través del jazz como escuela, y con ello mejorar desarrollo integral del individuo y su contribución a la cultura y al desarrollo personal.

¿Cuál sientes que es el mayor reto en la enseñanza de tocar un instrumento en modalidad virtual?

La falta de contacto directo con los estudiantes a veces me impide dar correcciones puntuales dentro los aspectos técnicos del instrumento; sin embargo, para poder cubrir esa desventaja, en la escuela se toma como sistema de tareas la grabación de videos, en los cuales el estudiante pone en evidencia los puntos técnicos que debe reforzar.

¿Por qué recomendarías dedicarle tiempo al aprendizaje de un instrumento en la actualidad tan compleja que vivimos?

El desarrollo de cualquier disciplina artística puede ayudar a los niños, jóvenes y adultos a enfrentar el estrés y a la depresión del confinamiento debido a la cuarentena, sin mencionar el beneficio de aprender un instrumento musical en sí.

El desarrollo de una disciplina artística siempre es una alternativa a la adversidad, la educación fue golpeada por la pandemia y por la mala gestión de las instituciones educativas, por lo cual un acercamiento artístico cobra sentido.

Ver el desarrollo musical de mis estudiantes desde los más principiantes hasta los más avanzados hace que crezca personal y profesionalmente, la dinámica de mis clases convierte las lecciones en un momento donde existe el aprendizaje mutuo del estudiante y mío.

¿La modalidad virtual te limita en la posibilidad de crear un acercamiento y dedicación en las necesidades de tus estudiantes?

En absoluto, las modalidades de mis clases conllevan herramientas ilustrativas para el mejor entendimiento de los estudiantes, este hecho complementado con las tareas que involucran grabaciones de video, garantizan un buen aprendizaje.

Estos proyectos llevan 3 meses gestionándose, y en este periodo se estructuró cuidadosamente el contenido de los módulos, toda la malla curricular y las herramientas virtuales e ilustrativas.

Los cursos virtuales no son nuevos ni surgieron por la pandemia, desde hace años que universidades, colegios, e instituciones optan por esta opción en mayor o menor grado, vivimos en una era de comunicación impresionante, derrocar la oportunidad de aprender una disciplina por prejuicios a la tecnología es un desperdicio, yo mismo he pasado clases online desde mucho antes de la pandemia, y yo mismo pude ver lo mucho que se puede aprender en clases virtuales con un buen método y contenido educativo. El precio es tremendamente accesible, ya que la Modalidad Virtual no conlleva muchos costos de personal, intermediarios o servicios. Además del precio, ofrecemos una gama de beneficios a los estudiantes, como descuentos en un estudio de grabación, material de estudio gratuito y cuidadosamente seleccionado, y una beca por excelencia.

¿Qué opinas de la situación actual en el medio en el que te desenvuelves y tendrías alguna alternativa para mejorar lo que pasa en el ámbito musical – cultural?

La situación es muy precaria para el medio musical, los músicos trabajan siempre delante a un público, y esta situación fue inimaginable para nosotros. Enfocar mi carrera en la enseñanza a nuevas generaciones de músicos es la mejor manera de impulsar el medio artístico en el país.