Manuel Monroy Chazarreta: “Después del disco tal vez sea momento de jubilarse”

Después de dos años Manuel Monroy Chazarreta, El papirri, vuelve con un nuevo disco, 60 A, bastante peculiar por su forma de producción, grabado en plena pandemia y de manera separada, y en el que ahora pide ayuda a su público para terminar de producirlo. El álbum será interpretado en un concierto en streaming el 10 de octubre, y el pago de las entradas, 70 bolivianos, incluye su entrega al comprador el 14 de diciembre.

60 A fue grabado de manera online en los estudios personales de cada uno de los músicos participantes y luego centralizado a Submarine Production, estudio de grabación de Martino Alvestegui, ubicado en La Paz. “Grabar fue divertido, lindo porque uno puede tardar lo que considere, yo vengo de la generación de músicos bolivianos alternativos que pagábamos apenas de nuestro bolsillo por hora de estudio, ahora una guitarra podía ponerla en una mañana. El problema es mezclar el disco, se precisa horas presenciales, pero como no hay caso lo hacemos por zoom con Martino y Manu Rocha, el ingeniero de sonido en Cochabamba”, comenta Monroy Chazarreta.

Ya se presentó en las redes sociales, el 18 de septiembre, la primera canción del disco, El Kaluyo del retorno, “dedicado a nuestros hermanos migrantes”, con letra y música de Manuel, arreglo y video de JC Auza, el tema está disponible en la fan page de Facebook  Manuel Monroy Chazarreta. La figura de los abuelos de Manuel estará presente en el disco. “Mi abuelo paterno Manuel Monroy, un humilde maquinista de tren, a quien le dediqué la canción El Olvidado, con arreglo de Mauricio Canedo, y mi abuelo materno Andrés Chazarreta, quien compuso la música del Gato El Barrilito en 1958 dedicado a mi hermano mayor German, yo le puse la letra el año pasado y quedo muy bonito. El arreglo es del compositor argentino Fede Gamba”.

Las otras canciones son extrañamente dos cumbias, Ch’utis y A casa de Gabo con arreglos de Heber Peredo; el caporal bilingüe Camote; la morenada Mamita Cantila, junto al cantautor David Portillo, Amartelo; y Bailecito K´onana con arreglos del cantautor alteño Segalez, entre las que resalta el autor de las 11 canciones inéditas del nuevo álbum 60A. “He decidido hacer CD en físico, todos están en la nube, un día de estos la nube se vuela y toda la info se irá al carajo, quedara lo físico como soporte real, yo escribo libros y hago discos”, indicó el autor de los libros Crónicas del Papirri Vol I, II, III. Participan además en el disco los músicos Raúl Flores en el bajo, Segalez en voz y guitarras, Diana Azero en voz, Roby Morales en sax y flauta, Ivan Guzmán en percusión, Vico Guzmán en batería, Papirris Kinder voces de niños, Ariel Choque en charango, Lucho Mercado en percusión.  Los interesados en adquirir sus entradas pueden contactarse al 707 64618.

 

La pandemia, el encierro, el aislamiento, ¿de qué manera influyeron en el proceso de producción de este disco?

La mayoría de las 12 canciones fue compuesta antes de la pandemia. La pandemia impulsó a animarnos a grabar las canciones, a experimentar a grabar cada músico en su estudio personal. Logramos grabar poco a poco desde abril hasta septiembre. El problema está en la mezcla, la ecualización que es muy presencial. Ahí estamos. La cumbia Chutis es una cumbia pandemia.

¿A qué se debe el nombre 60A?

60A es el nombre de este mi disco número 13, en homenaje a mi 60 aniversario.

Una de las canciones, El Kaluyo del retorno, habla sobre los migrantes, ¿qué representa para ti esta figura?

Yo fui un migrante, me fui de Bolivia ocho años, estuve en Ecuador, tres años en México, dos en Brasil, cuatro en Japón. Los bolivianos nos vamos con todo nuestro territorio en la espalda y en el corazón. El Kaluyo del retorno es eso, cumplir el sueño del migrante: volver.

Otras dos están dedicadas a tus abuelos. ¿Cuál es el legado que has recibido del Monroy y del Chazarreta?

Mis abuelos están presentes en este disco, fue casual, me hace feliz. Siempre que decíamos el abuelo en mi familia nos referíamos al materno, al abuelo Andrés Chazarreta, gran músico y compositor del norte argentino. En su casa pasé las vacaciones de mi infancia. Fuimos felices allí. Mi abuelo Andrés compuso el Gato el Barrillito en 1958, fue cuando mi mama le hizo conocer a su nieto Germancito, mi hermano mayor que tenía tres años, era un gordito elegante, mi papá estaba de Embajador de la Revolución Nacional en Paraguay. El abuelo le compuso el gato cuando tenía 80 años, no tenía letra, yo le puse la letra en enero pasado. Sobre mi abuelo paterno, nadie hablaba de él. El año pasado fui a tocar a la Universidad Nacional de Chile, en Santiago, días antes mi primo mayor, Enrique, me contó la historia de mi abuelo Manuel Monroy, mi doble tocayo que nació en Antogafasta cuando era Bolivia. Me conmovió su historia. La canción se llama El Olvidado y la estrene el 6 de agosto del 2019 en Chile.

Teniendo una carrera ya consolidad, ¿cuáles son las motivaciones que ahora te llevan a hacer música?

Este disco me sacó de la depre de la pandemia política y de salud. Un año muy feo el que está pasando, pero fue florecido y bendecido por este disco. Después del disco no sé qué haré, ya no hay conciertos. Tal vez sea el momento de jubilarse.

Periodista