De Banfield a Cochabamba, una vez más

  • Maju, ¿entonces tú estabas en el Laredo cuando yo hice el espectáculo el ’95?
  • ¿Y cuántos años tenías?
  • Quince
  • ¿Y de verme ahí fue que decidiste venir?
  • Qué lindo eso, te agradezco que hayas venido

Esa fue una de las charlas que tuvimos Sergio Mercurio y yo este año en Buenos Aires, cuando fui a pasar su taller retiro “Cinco principios para un comienzo”. Y ahí comenzamos a pensar en la posibilidad de que Sergio volviera hasta Cochabamba para regalarnos nuevamente los espectáculos del Titiritero de Banfield este 2019 en que realiza su gira de despedida “La última vuelta”, ya que ha decido dejar de hacer sus primeros espectáculos, que de adolescente me conquistaron para siempre.

Sergio recuerda con cariño la función que hizo para los estudiantes del Instituto Laredo hace 24 años. Relata que, al final, una muchacha levantó la mano y dijo: “Yo quiero hacerle una pregunta a Bobi en el oído”, y entonces dejó que ella y una gran fila de juventud se subiera al escenario para hablar en secreto con Bobi, sin que él, el motor del títere, se enterase. Era mágico el Laredo.

Desde esa primera vez que lo vi, nunca dejó de resonarme El titiritero de Banfield y lo volví a ver como unos cinco años después en el Teatro Adela Zamudio, grandioso, como siempre. Luego escuchaba sobre su paso por La Paz o Santa Cruz, pero nunca volvía a Cochabamba; hasta que decidí seguirlo el 2017 hasta La Paz cuando formó parte del pequeño Festival que se armó para celebrar los 25 años del Teatro de los Andes, en esa ocasión presentó Viejos, un espectáculo cautivador hasta las entrañas que, menos mal, pretende seguir girando.

Cuando llegué a Banfield el pasado marzo para hacer el taller con Sergio, él no tenía idea de quién era yo, pero había elegido mi postulación para que yo viviera esa experiencia de formación con él, uno de los titiriteros más importantes de mi historia, y de la historia de este continente. Cuando nos presentamos, caímos en cuenta de cuán importante había sido su paso por el Laredo con ese espectáculo que creó en Bolivia (mientras se aventuraba a llegar de Banfield a México), y del cual fui una de las primeras espectadoras el año de su estreno. Sé que a ambos se nos removieron muchos recuerdos.

Estando en el taller descubrí las cualidades personales y artísticas de Sergio desde otra dimensión, un artista múltiple no sólo en ponerle alma a los títeres, sino también en la escritura, en la producción audiovisual, en las artes plásticas, en la música y una perspicacia para leer el alma de cada discípulo y encaminar su trabajo hacia buen puerto, un verdadero maestro. Fue una experiencia reveladora en todo sentido, y ahí fue que le ofrecí encargarme de la producción y empezamos a proyectar su llegada a Cochabamba en octubre, que hoy se concreta.

Sabemos que el contexto de esta gira es que él se despide de aquellos espectáculos que han sido su emblema, pero estoy segura de que Sergio tiene y tendrá siempre muchas novedades para maravillarnos, así que en su paso por Cochabamba decidimos aprovechar al máximo sus cualidades, con la producción de Espiral Escénica, proyectando su documental La película de la Reina el jueves 3 de octubre en el Centro Boliviano Americano (CBA, C. 25 de Mayo No. 0365), a las 19.30. También con su taller La seriedad del humor – vínculos con la filosofía el 3 y 4 de octubre en el mismo espacio del CBA, y finalmente cerrar con sus espectáculos El titiritero de Banfield, a las 16:30, y En camino, a las 19:30, el sábado 5 de octubre en el teatro del Instituto Laredo (Avenida Ramón Rivero No. 350, lado Parque Vial), mi hogar de artes, ese colegio que recibió a Sergio Mercurio con sorpresas cuando estrenaba estos espectáculos hace 24 años, con miles de espíritus cautivados, como el mío, y que hoy lo despide, abriéndole nuevamente sus puertas.

Cuando empecé el taller con Sergio, era el día de mi cumpleaños, yo había decidido regalarme ese viaje y ese taller con el artista que empecé a admirar tantos años atrás. En este octubre, en que sigo festejando la vida y el teatro, quiero regalarle de vuelta a esta ciudad la visita del titiritero que nos ha hecho vibrar esperando tanto su retorno.

Gestora Cultural – mariajuliaruizrios@yahoo.es